Junto a la Catedral y a la Iglesia de Santiago forma el triángulo románico de Sigüenza. Está situada en el corazón de la ciudad medieval, en la Travesaña Alta. Al ser conquistada la ciudad un 22 de enero de 1124, festividad de San Vicente Mártir, se decidió convertir al santo en patrón y erigir una parroquia bajo su advocación.

Se trata de un templo urbano, igual que la iglesia de Santiago, escoltado por todos sus límites por otras edificaciones civiles. Da a la calle sólo su portada románica, con arquivoltas ricamente decoradas, coronada, años más tarde, con una pequeña escultura de virgen gótica.

Su interior, de una sola nave cubierta con techumbre de madera, muestra detalles de un románico con algunos detalles que lo aproximan al protogótico. Presidiendo el altar destaca una espléndida talla policromada de un Cristo crucificado probablemente de los siglos XII-XIII.