Al lado de la Plaza Mayor, como su continuación hacia el oeste, se encuentra la antigua plaza de la Catedral, también llamada plaza del Mentidero, denominada desde los años veinte de este siglo plaza del Obispo Don Bernardo, en recuerdo del prelado que conquistó la ciudad.

Desde esta plaza se puede contemplar la excelente obra de la fachada meridional de la Catedral, con la puerta del Mercado y la torre del Santísimo o del gallo por el ave que corona su veleta, las torres guerreras y el atrio descubierto.

También se encuentra en esta plaza el Museo Diocesano.