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En una pequeña cuesta, en la confluencia del río Salado y el Arroyo de la Hoz, se encuentra este pueblecito, que tuvo grandes casas señoriales de sillarejo, madera y adobe con fachadas esgrafiadas de las que sólo quedan las ruinas como consecuencia de la construcción del embalse del Atance, que originó la expropiación tanto rústica como urbana, finalizada en el año 1998.
Actualmente la mayor parte del pueblo ha quedado sumergida bajo las aguas del pantano que lleva su nombre. La fuente de 1800 fue trasladada a un parque de Sigüenza y su Iglesia Parroquial fue desmontada piedra a piedra y reubicada en el barrio de Aguas Vivas de Guadalajara.
Los documentos que forman la memoria histórica de El Atance se conservan en el Archivo Histórico Municipal de Sigüenza.
La vegetación variada de El Atance, los múltiples arroyos, el estrecho por el que baja el río Salado o el Barranco de la Hoz, hacen del término un bello lugar para disfrutar de la naturaleza. Por la margen derecha del embalse trepa un camino ligero y entretenido. Los corrales abandonados hablan del pasado ganadero de estos pagos. Hoy el enebro y la carrasca reconquistan laderas y navas, mientras el corzo respinga.
| Nº Habitantes |
Alcalde/sa de barrio |
Médico |
Bar, restaurantes, alojamientos, etc |
| Deshabitado |
No |
No |
No |
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