Patrimonio Arquitectónico


Tras haberse cumplido el 850 aniversario de su consagración, la catedral presenta una esperanzadora situación de cara al futuro.

Apuntaba el arquitecto inglés G. E. Street en su formidable libro The Gothic Arquitecture in Spain (Londres, 1865) que en la catedral de Sigüenza …el arquitecto había trabajado para la eternidad tanto como le había sido posible.

Desgraciadamente sabemos hasta qué punto esa vocación quedó comprometida por los desastres de la Guerra Civil, los cuales requirieron casi una década de ingentes trabajos de reparaciones y reconstrucciones.

Con el paso del tiempo, también las inclemencias climáticas y la acción del agua continuaron atentando contra las venerables construcciones catedralicias, esta vez de manera más lenta pero igualmente inexorable, como si la naturaleza quisiera contradecir a toda costa las afirmaciones de Street.

Y también en este caso, unas actuaciones que duraron más de doce años permitieron hacer frente a las patologías que presentaba la catedral, introduciendo redes de drenaje y evacuación de las aguas, reconstituyendo fábricas en paramentos, tracerías y enlosados, rehabilitando cubiertas.

Se recuperaron en su integridad los interiores de lugares emblemáticos como la capilla del Doncel y de la Concepción y otros, y se logró hacer visitable una parte importante del cementerio medieval asociado a la catedral. Tras ello se pudieron acometer restauraciones de destacados componentes de su interior, tales como los grandes retablos y las rejerías.

El Plan Director de 1999 estableció las pautas para que las estancias claustrales pudieran albergar las dos colecciones de tapices catedralicios -meritoriamente recuperadas-, junto con otros valiosos bienes muebles.

Y en breve se iniciarán los trabajos de restauración de la capilla de las Reliquias.

La catedral está hoy viva y pujante, y contribuye decididamente a cualificar la rica oferta cultural seguntina.

Qué mejor manera de ser optimistas en lo referente a su futuro y, de paso, de contribuir a darle la razón a Street.

José Juste Ballesta.
Dr. Arquitecto